Al menos así es como lo describe Michael Arrington en TechCrunch.
Yo me he reído mucho con el, ademas de asombrarme. El vídeo es total y completamente NSFW a menos que en tu oficina sea válido ver un vídeo donde aparecen 300 danesas enseñando las tetas mientras hacen paracaidismo en vez de estar trabajando. Por cierto, la publicidad es una lavadora de Siemens, como decía, es lo de menos.
